miércoles, 25 de abril de 2012
Camino a la madurez.
A
medida que pasa el tiempo, nos vamos dando cuenta de cómo es la vida, y de cómo
las personas cambian con ella. Cuando eres niño, no existen preocupaciones, no
existen problemas, no te comes la cabeza por cualquier acción que
realices, disfrutas tanto de las penas como de las alegrías, eres feliz incluso
jugando con una simple piedra, piensas tan solo en pasarlo bien tú sin
preocuparte de los demás. Cuando crecemos, empiezan los problemas, las rayadas de
cabeza, las dudas,las mentiras. Se supone que al crecer la gente debe aprender
algo nuevo cada día y alcanzar una cierta madurez, pero hay personas a las que
les sucede todo lo contrario, sufren una involución. En lugar de razonar las
cosas antes de hacer algo, actúan sin pensar en las consecuencias, en lugar de
demostrar esa madurez, demuestran que todavía son niños ocultos en cuerpos de
adulto, personas a las que todo les da igual y que no valoran lo que tienen y lo
que han conseguido hasta ese momento, hasta que realmente lo pierden todo. La madurez
consiste en ser humilde, en ser suficientemente adulto como para decir "me
equivoque", consiste en tener la capacidad para tomar una decisión y
mantenerse firme en ella. Se considera que una persona ha llegado a la
madurez cuando se puede depender de ella, confiar en su palabra y es capaz de reconocer
sus errores y no volver a cometerlos. Puede que nadie alcance nunca la madurez
total, pero todos deberíamos de saber reconocer nuestros errores, aceptar
nuestras mentiras y evitar que esto vuelva a ocurrir,así al menos estaremos en
el camino de madurar.
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